Decepcionados, enfadados, tristes… Así describió Carlos Ramos el estado de la plantilla tras el empate ante el Guadalajara en lo que fue "una nueva oportunidad perdida". El zamorano, que junto a los otros dos capitanes se reunió con el entrenador al acabar el encuentro (1-1) por petición del granadino para analizar lo que está pasando en el equipo, admitió que "las sensaciones son terribles en cuanto a fútbol". Además, quiso dejar claro que la responsabilidad radica en los jugadores y "no hay que mirar a otro lado. Óscar (Cano) es un entrenador espectacular y somos nosotros los que estamos dando un nivel pésimo. No se puede car más bajo en cuanto a fútbol", se lamentó el 10 rojiblanco.
Una piña pero "hay que hablar"
Así, tras lo vivido, aseguró que "el vestuario sigue siendo una piña" algo de lo que llevan haciendo gala todo el curso, pero también comentó que "es el momento de decirnos las cosas a la cara. Arrimar el hombre y salir de esta situación". De este modo, todo hace pensar en que en las próximas horas habrá un encuentro entre los jugadores para hacer conjura y tratar de salir del atolladero en el que se encuentran porque "con esta actitud no vamos a ningún lado".
Confesando también que si fuera un aficionado desde la grada "igual también pitaría en ciertos momentos", Carlos Ramos subrayó que "la palabra play off no nos puede dar miedo. Y si a alguien le da, este no es el sitio". "Es una afición que no nos mete presión. este es el sitio idóneo para hacer play-off y que piten o aplaudan están en su derecho". Por último, recordó que quedan 13 jornadas y todo es posible. "Más abajo no vamos a estar futbolísticamente hablando, Hay tiempo de sobra, estamos a 3 puntos, pero hay que cambiar muchas cosas. A ver si esta semana podemos decirnos las cosas a la cara y cambiar el domingo en Avilés", concluyó.