Cruce de comunicados entre los dos primeros clasificados de Segunda. El lunes comenzó con el CD Castellón denunciando “actos inaceptables de provocación por familiares” de jugadores del Real Racing Club de Santander, y la entidad cántabra ha respondido con una particular visión de lo sucedido, que no puede sino extrañar a aquellos que estuvieron en el SkyFi Castalia el pasado sábado.
Estos son los puntos más destacados del comunicado del Racing
"Desde el momento en el que Giorgi Guliashvili adelantó al Racing en el marcador anotando el 0-1, un pequeño grupo de los seguidores locales adoptaron una actitud agresiva e incomprensible, dado que en el terreno de juego estábamos disfrutando de un partido sensacional entre dos de los equipos más en forma del campeonato. Insultos, gestos amenazantes, restos de bocadillos… Desagradable, pero, desgraciadamente, nada que no se haya visto otras veces. Como la media docena de veces en las que se pudo oír claramente gritos de “¡Puta Santander!”.
"Cuando en el minuto 89’ nuestro jugador Íñigo Vicente fue sustituido, el árbitro del partido decidió que era mejor, para no perder ritmo el encuentro, que abandonara el terreno de juego por el lado contrario a los banquillos, lo que le obligó a dar la vuelta por el exterior del mismo, como tantas veces hemos visto. Más allá de unos pocos exaltados locales que le recriminaron y de una grandísima ovación de nuestros seguidores, lo más reseñable fue que al llegar a la esquina en la que estaban ubicadas las entradas de cortesía, hizo un gesto de cariño dirigido a su novia, que ella, lógicamente, devolvió. A partir de ese momento, identificada por ese grupúsculo de exaltados (hay cientos de castellonenses que son testigos), fue insultada con saña y amenazada reiteradamente con agredirla, y a sus acompañantes, al término del partido (también hay agentes de seguridad privada contratados por el club local que pueden dar testimonio de ello)".
"Es cierto que, y ni ella ni nosotros estamos orgullosos de ello, respondió a los insultos y amenazas con algún gesto fuera de lugar. Sin duda, fruto del estado de nervios provocado por ese grupúsculo de exaltados".
"Posteriormente, cuando nuestros jugadores fueron a saludar a sus familiares a esa esquina, Iñigo Vicente, sin mediar provocación alguna, recibió el lanzamiento de una botella desde la grada, lo cual podría haber provocado, si en vez de darle en una pierna le da en la cabeza, un gravísimo problema. El jugador recogió la botella con el tapón puesto y, lejos de devolver el lanzamiento, se acercó a la zona en donde estaba el agresor a pedir explicaciones. No parece exagerado cuando a uno le acaban de alcanzar de pleno con una botella llena de agua".
"Inmediatamente después, cuando varios compañeros intentan alejar al futbolista de la zona, otro energúmeno lanza una segunda botella que, de nuevo, alcanza a uno de nuestros jugadores. No se puede obviar ni disimular comportamientos que ponen en riesgo la integridad física de los protagonistas del partido".
Lee aquí el comunicado del CD Castellón.