Superados los dos tercios de campeonato en Segunda División, la situación clasificatoria del Real Zaragoza no puede ser peor: colista y a 8 puntos de la permanencia. Desde que se hundió en la zona baja de la tabla, el conjunto blanquillo ha intentado una y otra vez salir a flote, pero ha estado muy lejos de coger aire y respirar. El equipo aragonés solo ha logrado abandonar la última plaza para situarse, momentáneamente, penúltimo.
Ahora, de cara al tramo final del campeonato, tanto el equipo como su afición sueñan con una reacción casi milagrosa y un giro de 180 grados que los lleve, al menos, a pelear una complicada salvación. La realidad es que, a falta de un tercio de Liga, todavía quedan esperanzas de lograrlo y números que lo demuestran. Aunque el objetivo desesperado de la permanencia sea casi una quimera para el Real Zaragoza, el techo sigue estando muy por encima: un máximo de 66 puntos con 42 aún en juego.
Aun así, los aragoneses se conforman con mirar cuatro puestos más arriba. El equipo que acabó esta jornada en posiciones de salvación, después de vencer a la SD Huesca e intercambiar con él su puesto de descenso, es el Real Valladolid. El conjunto pucelano, la referencia ahora mismo de los clubs que sueñan con salir de la zona baja, ha obtenido 32 puntos en los 28 partidos disputados y, si mantiene el ritmo hasta final de curso, terminaría con 16 más. Por tanto, la estimación más lógica de la que será la nota de corte este año son 48 puntos.
La cifra luce muy lejana para un Real Zaragoza que lleva mucho tiempo sin hacer los deberes. Para alcanzar esa cifra, el conjunto blanquillo, con 24 puntos, tiene que doblar sus números en tiempo récord: la permanencia estimada exige sacar otros 24 más, lo que equivaldría a 8 victorias, en las 14 jornadas que restan, la mitad de las que ya se han disputado.
Pero no solo en puntuación tiene que poner la segunda marcha el Zaragoza. También en resultados debe, como mínimo, igualarse el club aragonés a contrarreloj. Con Gabi y Sellés en el banquillo, se han logrado solo 5 victorias. Ahora, aunque los 8 triunfos que salvarían de forma virtual al Zaragoza serían lo más tranquilizador, no son estrictamente necesarios. El mínimo posible para seguir con opciones es de otras 5 victorias. No obstante, de apuntar así de bajo, sería indispensable sacar 9 empates en el resto de encuentros y no volver a conceder ni una sola derrota.
Las cuentas, aunque difíciles, son claras. El conjunto blanquillo tiene que duplicar el ritmo actual de puntos, 0.86 por partido, para pasar a 1.71 por choque, algo que solo está al alcance de los equipos entre la primera y la cuarta posición. Pero el reto no acaba ahí. Más complicado incluso que convertirse en un equipo de playoff, con los mismos jugadores con los que el club ha sido farolillo rojo durante gran parte del campeonato, es la agenda inmediata.
En los próximos cuatro duelos, el conjunto aragonés tendrá la oportunidad de demostrar si puede igualar a los de la zona noble contra tres de ellos. Después de visitar este viernes al Cádiz, decimotercero, el Real Zaragoza recibirá al Almería, tercero, viajará a Riazor para medirse al Deportivo de La Coruña, cuarto, y terminará el mes de marzo recibiendo al Racing de Santander, líder de Segunda División.
Las 5 finales por la salvación
Si marzo es el mes de los horrores, abril es el de las finales con varias fechas marcadas en rojo en el calendario. El Zaragoza todavía tiene que jugar el partido de vuelta con hasta cinco equipos que están por debajo de la zona media de la tabla: Mirandés, Huesca, Leganés, Valladolid y Granada. Siendo además tres de ellos claros rivales directos por el mismo objetivo. En estos enfrentamientos es donde el conjunto blanquillo debe poner toda la carne en el asador si quiere tener opciones en caso de empate a puntos a fin de curso.
En el capítulo de duelos directos ganados en la zona baja solo están el Huesca, el Mirandés y el Leganés, todos ellos con una vuelta aún pendiente en la que el empate serviría a efectos clasificatorios. El Real Zaragoza visitará al Leganés el primer fin de semana de abril y, una semana más tarde, recibirá en el Ibercaja Estadio al Mirandés. Tres días después de San Jorge, el choque en El Alcoraz decidirá el derbi aragonés con, previsiblemente, la necesidad de ganar por parte de ambos equipos.
En cambio, el Real Zaragoza tiene el Goal Average particular perdido contra el Andorra, la Cultural Leonesa y la Real Sociedad B. Además, cayó en la ida ante el Granada por 3-1, por lo que debería ganar por 3 o más goles en la jornada 38 para llevarse el gato al agua en caso de empate a puntos. Una semana después, en la 39, los aragoneses visitan al Valladolid, contra el que empataron en la ida, aunque su diferencia general de goles es considerablemente más abultada, por lo que un triunfo es igual de importante.
Los precedentes: dos en 30 años
Solo dos equipos han logrado una proeza similar a la que persigue el Real Zaragoza en la historia del formato reciente de la Segunda División. El precedente más cercano en el tiempo es el del Córdoba CF. Finalizada la vigesimoctava jornada de campeonato en la campaña 17-18, el conjunto andaluz sumaba 22 puntos y se encontraba a 11 de un Nástic de Tarragona que marcaba la salvación con 33. Sin embargo, el año del primer ascenso de la SD Huesca y en el que el Zaragoza jugó el playoff tras quedar tercero, una gran racha de los cordobeses en el tramo final les llevó a lograr la permanencia.
El otro, aunque mucho antes, se corresponde con un milagro todavía mayor. En la temporada 97-98, el Eibar acabó la jornada 36 con 31 puntos, 12 por debajo de una permanencia que marcaba el Mallorca B. En las siguientes seis semanas de campeonato liguero, el conjunto vasco sumó 16 puntos tras un empate y 5 victorias en los 5 últimos duelos que le valieron una histórica salvación.