La llegada de Martín Demichelis al banquillo del Mallorca supone una nueva oportunidad para muchos de los jugadores que han contado con menos minutos esta temporada. El argentino ya lo avisó en su presentación como nuevo entrenador del club bermellón: “Quien se crea que es titular está equivocado y quien se crea que está relegado, también”.
Resulta evidente que, cuando llega un nuevo técnico, todos los jugadores aprietan: los que juegan y los que no. Los titulares no quieren perder su sitio y los suplentes buscan demostrar que están preparados para entrar en el once. En el caso de Demichelis, destacó en su primera rueda de prensa que quiere futbolistas “inteligentes”: “El martes empezamos y vamos a mostrar por dónde queremos ir. El que más rápido interprete lo que voy a buscar desde el primer día y al que vea mejor predispuesto, considerando todo lo que sé de la plantilla… tampoco vamos a obviar que Muriqi lleva 16 goles, pero vamos a ir por ahí”.
“Puedo introducir cambios tácticos y nombres nuevos que no están jugando desde ya, se lo dije a los jugadores. Necesito ver en la semana al que me demuestre que está para jugar, y desde ahí haré el once que mejor considere”, añadió el argentino.
Con Jagoba Arrasate, a excepción de la posición del extremo derecho, la alineación estaba prácticamente definida. El de Berriatua apenas logró sumar a los suplentes para la causa, lo que es responsabilidad tanto de la dirección deportiva como de los propios futbolistas y del técnico. Demichelis tiene ahora la oportunidad de hacer la plantilla más larga e integrar a más jugadores en la dinámica competitiva.
El primer nombre que se le vendrá a la cabeza a muchos mallorquinistas es el de Pablo Torre. El cántabro llegó en verano como el fichaje estrella —el club desembolsó cinco millones— y apenas acumula 780 minutos y ocho titularidades en 26 jornadas. En el partido contra la Real Sociedad, de hecho, no jugó ni un minuto. Desde noviembre, el ex del Barça solo ha sido titular en un encuentro, precisamente ante el conjunto de Hansi Flick. Considerando que Demichelis es un entrenador que pone especial atención en el buen trato del balón, es posible que Pablo Torre gane protagonismo. Todo dependerá también del propio jugador.
Donde podrían verse más modificaciones es en los laterales, especialmente porque Mojica y Maffeo están muy por debajo de su nivel. En el flanco derecho, la diferencia puede estar en el mayor criterio y finura con balón de Mateu Morey frente a un Maffeo que ha perdido profundidad y ya no pisa línea de fondo con la frecuencia de otras temporadas.
En el eje de la defensa, donde Raíllo y Valjent tampoco están ofreciendo el rendimiento esperado, David López podría ganar protagonismo tras sus buenas últimas actuaciones, aunque parece complicado teniendo en cuenta la jerarquía del cordobés y el eslovaco.
El que menos minutos ha tenido este curso ha sido Abdón. El de Artà, que jugó los últimos diez minutos ante la Real Sociedad, podría ser también uno de los beneficiados por la llegada del técnico argentino, al igual que los fichajes de invierno. Kalumba, al que Arrasate definió como un jugador de “futuro”, todavía no ha debutado, y Luvumbo apenas suma 66 minutos repartidos en cuatro encuentros.
El cambio en el banquillo abre un escenario distinto en Son Moix. La competencia se reactiva y el discurso de Demichelis apunta a meritocracia y lectura táctica por encima de inercias previas. Ahora la pelota está en el tejado de los futbolistas: interpretar rápido, adaptarse antes que el resto y demostrar en cada entrenamiento que pueden encajar en la nueva idea. Si el argentino logra ampliar realmente el número de jugadores fiables, el Mallorca no solo ganará alternativas, sino también competitividad interna. Y en una recta final exigente, eso puede marcar la diferencia.