Chelsea, Valencia, Stuttgart, Southampton, Girona, Barça... Oriol Romeu tiene un currículum envidiable, que está cerrando en el lugar donde consolidó su carrera: el St Mary's Stadium. El de Ulldecona se convirtió en ídolo absoluto en el Southampton tras siete temporadas de sacrificio. Más de 250 partidos, manteniéndose siempre en una competición tan feroz como la Premier League, no es cosa menor.
Su gran nivel en Inglaterra lo llevó al Girona de Míchel Sánchez y de allí saltó al Barça. Seguramente, el 'peak' de su carrera. En Barcelona no le fue tan bien como le hubiese gustado y este verano, después de rescindir su contrato de mutuo acuerdo, decidió volver a donde fue realmente feliz: al Southampton.
"Que regrese habla por sí solo. Fui feliz aquí. Disfruté mi tiempo en el club", aseguró un Oriol Romeu que, mucho más experimentado (34 años), volvía a los 'saints' para devolverlos a la Premier League. Su intención no era otra que "ayudar desde el primer día", pero para ello necesitaba coger ritmo. El reto no era fácil: llegaba a un equipo de Championship que no atravesaba buenos tiempos. A solo tres puntos del descenso y con la reciente destitución de su entrenador, Will Still, no había margen para errores.
Cuesta arrancar
Su debut se hizo esperar un poco y, tras empezar a sumar minutos, le azotó una lesión de tobillo. El pasado 14 de febrero disfrutó de su primera titularidad: 63 minutos en el triunfo contra el Leicester City en los dieciseisavos de final de la FA Cup, aunque no participó ni en el empate contra el Charlton ni en la goleada frente al Queens Park Rangers, ambos duelos ligueros. Una de cal y dos de arena.
Por lo menos, el momento deportivo del Southampton es más esperanzador: séptimos con 50 puntos, están a solo cuatro unidades de meterse en posiciones de playoff de ascenso. A superar, el Wrexham, sexto con 54 puntos. La zona de ascenso directo, casi imposible, ya que Middlesbrough y Coventry City suman 63 y 68 puntos, respectivamente.
Ha estado trabajando duro y puede ayudarnos mucho en la última fase de la competición
Entrenador del Southampton
Su entrenador, Tonda Eckert, confía en él para dar un empujón al equipo estos meses: “Ha estado trabajando duro y puede ayudarnos mucho en la última fase de la competición. Tiene mucha experiencia, calidad, buena lectura del juego y también puede aportar mucho al resto de compañeros”, expresó, aunque después reconoció que "a veces se necesita tiempo si no has entrenado con un equipo durante un par de meses, y cuando llegas a cierta edad no es tan fácil como apretar un botón y que todo haga clic, especialmente en el terreno de juego".
Un futbolista muy duro
Una de las claves para que vuelva a ser importante será su condición física. Recientemente, Pedri y Ferran Torres reconocieron en 'El Hormiguero' que es un futbolista muy duro: "Uno que jugó con nosotros, Oriol Romeu. También Franck Kessié. Ese duelo que hicieron en un entrenamiento, que sonó un choque entre los dos... si llegas a estar en medio te parten en cuatro", explicaron al ser preguntados por el jugador más duro al que se han enfrentado.
Si el de Ulldecona recupera ese músculo que le permite dominar el centro del campo con suficiencia, el Southampton de Eckert podrá soñar con, por lo menos, pelear por ascender a la Premier League en el playoff.