Comprar o alquilar una vivienda en España se ha vuelto cada vez más difícil. Los precios suben sin parar y muchos hogares ven cómo su sueldo apenas alcanza para cubrir el alquiler, mientras otros gastos básicos como luz, gas o comida también aumentan.
Gonzalo Bernardos, profesor de economía de la Universidad de Barcelona también conocido por ser un tertuliano habitual en diferentes medios de comunicación, se ha pronunciado sobre este tema en el programa 'Más Vale Tarde'.
Todo empezó cuando debatieron sobre el caso de la inmobiliaria Alzira, donde cientos de personas hicieron largas colas para acceder a 123 Viviendas de Protección Pública. El experto centró su atención en la complejidad de construir vivienda protegida, incluso para los propios promotores.
Bernardos señaló que el constructor encargado del proyecto "prácticamente, no habrá ganado dinero, incluso puede ser que lo haya perdido". Esta afirmación generó un intenso debate en el plató, pero el catalán la utilizó como punto de partida para analizar los problemas estructurales del mercado inmobiliario.
Según el economista, la dificultad no se debe únicamente a la iniciativa privada, sino al peso de la administración en cada promoción. Recordó que el 40% de todo lo que se genera en vivienda "lo cobra la administración" y cuestionó: "¿Por qué se sigue cobrando el 10% de IVA? ¿Por qué, recientemente, el ministerio de Vivienda ha modificado el Código Técnico de la Edificación y ha encarecido 18.000 € cada vivienda?".
Gonzalo Bernardos propone actuar sobre el suelo y la fiscalidad para abaratar el acceso a la compra. Su idea consiste en que las administraciones, que poseen gran parte del suelo, lo cedan temporalmente a los promotores, de manera que el comprador solo pague por la construcción y no por el terreno inicialmente.
"A partir de aquí, el que es el comprador solo compra en el momento actual lo construido, no el suelo. De esa manera podemos obtener precios en el mercado de 150, 170.000, 180.000 euros y el suelo ya lo irá comprando poco a poco", declaró.
El economista aseguró haber presentado esta propuesta a distintos responsables políticos, pero lamentó que "no se atreven, y lo único que hace es dificultar la promoción de viviendas".