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Ralf Schumacher, ex piloto de F1: "La presión en Aston Martin es enorme, deben evitar autodestruirse"

Ralf Schumacher, ex piloto de F1 y ahora comentarista estrella en Sky TV, ha abordado la grave crisis que atraviesa Aston Martin después de la catastrófica pretemporada que ha protagonizado el equipo de Fernando Alonso. Las altas expectativas generadas entorno al primer y ambicioso proyecto de Adrian Newey, se han topado con la cruda realidad: el motor Honda no es competitivo, ni fiable, y el AMR26 arrastra además otros problemas de difícil solución, al menos a corto plazo.

Schumacher ha centrado su crítica en el propietario de Aston Martin, Lawrence Stroll, calificando su estilo de liderazgo como un "gran problema", que pone en cuestión la sostenibilidad de la estructura con sede en Silverstone y se pregunta si el canadiense podrá "soportar la presión de los inversores".

"Debo decir que no siempre hemos sido los mayores defensores de todo el proyecto y Lawrence Stroll tiene su propia manera de hacer las cosas", ha expresado Ralf Schumacher en el podcast Backstage Boxengasse de Sky. "Él no habla con nadie. Lo ves, pero apenas concede entrevistas... tampoco se lo ha ganado", considera. Ciertamente, el dueño de Aston Martin F1 estuvo en los test de Bahrein y aunque no compareció ante la prensa, sus gestos de decepción delataron su estado de ánimo y a nadie le pasó desapercibido.

" Creo que Lawrence está bajo una enorme presión porque actúa más o menos como un autócrata. Tengo curiosidad por ver si puede soportar las presión de los inversores, porque parece que está tomando decisiones por sí sólo", apunta Ralf.

Para el alemán, el equipo cuenta con las herramientas para revertir la situación, pero costará. "Aston Martin se mueve lateralmente en lugar de hacia adelante. Y ahora, después de un comienzo tan dramático sólo puedo esperar que la gente le dé tiempo a Lawrence Stroll, que ha tomado buenas decisiones, y al equipo, incluido Adrian Newey", advierte.

"Sobre todo, ahora deben evitar destruirse internamente. Esto va a ser una enorme prueba de paciencia. Alonso supuestamente está en su último año y estará de todo menos contento, probablemente esté enormemente frustrado. También sabemos que Lance no es alguien que se mantenga alegre cuando las cosas no salen como él quiere. Se dice que ha habido bastantes discusiones acaloradas. Y, obviamente, Adrian también está muy decepcionado con toda la situación, sin duda. Se lo había imaginado todo mucho mejor. La presión es enorme", insiste.

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