Nadie podía imaginarse que un jugador de la magnitud de todo un NBA como Jabari Parker, que llegó a Europa de la mano del Barça y que decidió irse a un equipo con la tradición y la historia del Partizan, podría acabar la presente temporada jugando en el ASISA Joventut, que ha sido el gran beneficiado por todos los desgraciados acontecimientos a su alrededor.
Todo el alboroto de las últimas semanas en Partizan, unido al deseo del jugador de salir de Belgrado en busca de otro destino, acabó siendo una oportunidad de oro para el conjunto verdinegro que logra los servicios de una ex estrella de la NBA a un coste más que razonable, y con el jugador deseoso de volver a Barcelona, una ciudad en la que vivía a gusto con su familia, y que solo el renqueante proyecto deportivo del Barça, le llevó a buscar un nuevo destino, descontento con el entrenador.
Y es que Parker, que firmó un mega contrato con el Partizan tras rescindir su relación con el Barça sin coste alguno para el equipo serbio, parecía haber encontrado un destino donde podría lucir su juego bajo la dirección de Obradovic. Pero su salida del club y la llegada de un entrenador como Joan Peñarroya con el que no se sentía nada agusto, ha acabado por precipitar los acontecimientos, camino de Badalona con el que comenzará a trabajar el próximo lunes y con el debut el 8 de marzo ante el Granada.
Impulso al proyecto verdinegro
Para el ASISA Joventut, el aterrizaje de Parker es todo un impulso al proyecto verdinegro que ha dado un salto importante de calidad después que Ricky Rubio decidiese volver a la actividad tras un año apartado de las pistas.
Con la presencia de Ricky, que se ha convertido en el faro del equipo junto a incombustible, Ante Tomic, la llegada de Parker garantiza al Joventut experiencia y puntos, que necesitaba tras la salida un tanto extraña de Sam Dekker , un jugador que deslumbró el año anterior, para pasar a la clandestinidad deportiva, y un pequeño resurgir antes de romper definitivamente.
Pero el fichaje de Parker devuelve la expectativa al equipo de Dani Miret, que ahora se siente capaz de luchar por la Basketball Champions League, que jugará la fase decisiva en Badalona, y no le temblará el pulso en la Liga Endesa donde camina con buen pie, tras una Copa del Rey donde salió a las primeras de cambio ante el Valencia.
Aire fresco en Barcelona
Para el jugador, regresar a la Liga Endesa con la Penya es aire fresco para su vida profesional y personal ya que vuelve a la Ciudad Condal donde residía su familia y aun proyecto ilusionante.
De momento, el acuerdo es hasta final de temporada, y el Joventut se hará cargo de parte de su ficha, a la espera que rescinda el próximo verano con un Partizan que no ha cedido a dejarlo ir definitivamente. Quizá espera que se revalorice en Badalona, y sacar mayor partido en junio.
La Penya, con su llegada, solo mira hasta final de temporada porque contar con un Parker motivado la hace extremadamente peligrosa para cualquier rival y engrandece el proyecto del conjunto badalonés con una tripleta Ricky-Tomic-Parker de autentico lujo.