Los Garcia del Barça no llevan acento
Uno sí que lo llevan. Como un sello marca de la casa. La única tilde que no escriben pero que llevan bien cosida. Uno, Eric, en el ADN. Otro, Joan, en su corto recorrido como portero titular del Barça pero con la suficiente personalidad para pedir que se escriba su apellido como él quiere y para reconocer que llegó al club azulgrana “para ésto”. Ganar. El pronombre nos señala un camino que tiene que ver con un estilo de juego, una dura y solidaria forma de trabajar, un sentimiento de pertenencia, un sostén emocional para una afición transversal hecha a vivirlas de todos los colores -además de los suyos- y, por supuesto, un qué y un cómo que son un orgullo
Esta Liga ganada y celebrada nos describe a la perfección a este equipo y a su entrenador, cuyo apellido vuelve a sonar fuerte cuando buscamos una palabra que describa este nuevo éxito. El que ha sabido corregir y, casi siempre, corregirse en el terreno de juego. Esta temporada no es idéntica a la anterior. Ha habido más piedras en el camino pero una buena lectura deportiva y otras, excelentes, de vestuario y del ‘es lo que hay’, les ha llevado a todos a una gloria real. Aquí, los premios individuales computan lo estrictamente necesario. Ni la plantilla, ni el club ni los medios de comunicación nos entestamos en destacarlos. Si llegan, bienvenidos sean. Y si no, también.
Cuarenta y ocho horas después de lo logrado, no es fácil resumir en una ‘contra’ lo acontecido, lo sufrido, lo llorado, lo peleado, lo disfrutado y lo reconocido en los últimos meses. Agarrado siempre al presente y a una incertidumbre económica, el Barça ha vivido esta temporada elecciones, derrotas en el Bernabeu, un sinfín de lesiones y un entorno muy hostil por mor del ‘caso Negreira’. Pero en todo este tiempo, siempre he tenido la sensación que estos jugadores, la mayoría tan jóvenes y tan culers, tienen también en el ADN este sentimiento de ir contracorriente, de la resiliencia y del saber que, si le quitan el acento a un apellido, las cosas no serán tan fáciles. catcross.biz
Con el confetti aún enredado en el cabello, repesco las notas escritas a pie de rúa y de AVE y le doy su merecido espacio, el honor y la gloria a los que sostenían a Casadó y a Balde sobre sus hombros. A los que de madrugada, se fumaron un ‘piti’ con Tek. Y un puro con Laporta en Luz de Gas. A los que se lanzaron al mar con Joan Gaspart por inciativa de El Chiringuito. A la esposa de Hansi Flick, soporte emocional en unos días tan complejos para él. Al departamento de comunicación del Barça. A Cubarsí al que, como él dijo, “me endiñaron el megáfono” y que lideró desde el ‘seny’ una parte de la fiesta en el Camp Nou. A las novias discretas. Un plus. Al equipo de Hansi, más discreto aún. Que en Formentera lo celebréis como sabéis y os merecéis. A los que hacen realidad el himno porque ‘una bandera ens agermana. Tan se val d’on venim’. A los que siempre están y lo celebran públicamente porque son arte y parte, como Messi, Puyol, Xavi y tantos otros. A los que cumplen las tradiciones con el bono del Bicing a corriente de pago. Y a los auténticos, con y sin acento.
Alavés-FC Barcelona: El once titular más imprevisible de Hansi Flick
El Barça ya es campeón, pero la Liga no ha terminado. Quedan tres jornadas en las que el equipo azulgrana debe seguir dando la cara por profesionalidad. Y porque restan alicientes que pueden convertir este campeonato en histórico, como los 100 puntos solo conseguidos hasta ahora por Tito Vilanova y Mourinho. Y es en este contexto, tras celebrarlo como es debido y compartir el título por las calles de Barcelona en una rúa multitudinaria, que Hansi Flick debe plantearse su primer once titular, esta noche en Mendizorroza ante un Alavés que se está jugando la vida.
"Joan Garcia es el número 1"
Las dudas ya empiezan desde la portería. Joan Garcia es Trofeo Zamora a menos que se produzca una hecatombe, pero el técnico ya ha avisado que el de Sallent es “el número 1” y que el colectivo está por delante de los reconocimientos individuales. Pero también dejó la puerta abierta a que pueda actuar un Wojciech Szczesny que se lo pasó en grande en la rúa.
¿La hora de las oportunidades?
Hay futbolistas que no fueron titulares en el clásico y que podrían tener un hueco en el once que presentará Hansi Flick en Vitoria. Y no por ello se vería diezmado el cuadro azulgrana, ni muchos menos, pues en otras ocasiones han sido actores principales. Casos como los de Kounde, Araujo y Balde (que recibió un toque de atención de Flick) en defensa, futbolistas en busca de la reivindicación en busca de una nueva oportunidad. Y de paso, dar descanso a uno de los centrales de la pareja Cubarsí-Gerard Martín y a Joao Cancelo.
También puede haber importantes cambios en el centro del campo con la inclusión de Marc Bernal y quizás también de Frenkie de Jong, aunque el neerlandés, que todavía no ha sido de la partida desde que regresó de su lesión, es toda una incógnita con el Mundial en el foco.
Raphinha, sancionado
Arriba, la alineación se verá condicionada por la sanción de Raphinha, a quien se le espera como titular para este domingo contra el Betis. Rashford podría seguir en el once, pero en su banda natural por la izquierda, pues tanto Dani Olmo como Fermín pueden descansar. En este caso, Roony Bardghji recuperaría su puesto por la derecha.
La alternancia en el ‘9 también deja todas las dudas. Ferran lo aprovechó en el clásico para marcar, pero a Lewandowski siempre hay que tenerlo en cuenta. Un once repleto de misterios.
Alcaraz: "No quiero ser un esclavo del tenis"
La lesión que mantiene apartado de las pistas a Carlos Alcaraz ha vuelto a poner el foco sobre una cuestión que el propio murciano lleva tiempo intentando gestionar: el equilibrio entre la exigencia del tenis de élite y la necesidad de protegerse mental y físicamente.
En una entrevista concedida a Vanity Fair, el español reflexiona sobre el ritmo frenético del circuito, la presión que acompaña a su figura y el peligro de que el tenis termine absorbiendo por completo su vida.
“Tengo mucho por delante e intento no pensar que me quedan 12 o 15 años de carrera porque me agobio”, reconoce entre risas el bicampeón de Roland Garros, que admite que una de sus mayores preocupaciones es caer en una rutina que lo convierta en “un esclavo del tenis”.
Las palabras de Alcaraz llegan precisamente en un momento delicado, después de haberse retirado de la competición por la lesión en la muñeca que le obligó a renunciar tanto a Roma como a Roland Garros. El propio jugador admite que el cuerpo y la mente terminan pasando factura cuando no existe desconexión.
“Ha habido momentos en los que no he parado, no he desconectado, y eso ha acabado en que no he estado jugando un buen tenis o me he lesionado”, explica el murciano antes de frenar la frase con una sonrisa resignada: “Dejémoslo en que no ha acabado bien”.
Más allá del tenis, Alcaraz también reflexiona sobre la exposición pública que acompaña a las grandes estrellas del deporte actual y las críticas que en ocasiones recibe por algunas de sus decisiones fuera de la pista.
Uno tiene que tener mucho más cuidado con lo que dice
“Ahora uno tiene que tener mucho más cuidado con lo que dice y con lo que hace porque al final somos humanos”, apunta el español, cada vez más consciente del impacto mediático que genera cualquier movimiento suyo.
En la entrevista también aparece inevitablemente el nombre de Jannik Sinner, con quien está construyendo la gran rivalidad de la nueva generación del tenis mundial.
Lejos de alimentar tensiones artificiales, Alcaraz reivindica la buena relación que mantienen ambos fuera de la pista pese a la feroz competitividad que muestran durante los partidos. “Intentamos hacernos el mayor daño posible en pista y luego fuera somos dos chavales que se llevan muy bien”, asegura.
El murciano cree además que todavía es pronto para comparar su duelo con Sinner con las grandes rivalidades históricas del tenis, aunque no esconde su deseo de protagonizar muchas más finales frente al italiano en el futuro.
“Ojalá juguemos muchas veces más y nos vayamos repartiendo los grandes torneos”, señala.
En plena recuperación y después de varios meses marcados por las lesiones, Alcaraz deja una reflexión que resume bien el momento que atraviesa: para él, cuidar la cabeza empieza a ser tan importante como cuidar el cuerpo.
“Hay mucha gente obsesionada con el físico, pero para mí es igual de importante cuidar tu mente”, sentencia.
