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La cláusula 'anti fiesta' de Ronaldinho al final de su carrera: "Era imparable"

Ronaldinho fue un futbolista único, especial. El 'Gaúcho', que colgó las botas en 2018, será recordado en los libros del fútbol como uno de los jugadores con mayor talento sobre el terreno de juego. Hacía magia, cosas imposibles e inspiró a una generación de brasileños que han visto pasar la etapa de oro.

El exazulgrana llegó al Clube de Regatas do Flamengo en enero de 2011 como una de las grandes estrellas que regresaban al fútbol brasileño tras triunfar en el Barça y el Milán, entre otros. Su fichaje generó enorme expectación y desde su debut, mostró destellos de su calidad, aportando creatividad, goles y espectáculo en el ataque del equipo carioca.

Durante su paso por Flamengo, Ronaldinho vivió momentos memorables, como su brillante actuación frente al Santos en un partido histórico que terminó 5-4. Además, fue clave en la conquista del Campeonato Carioca 2011, consolidándose como uno de los jugadores más determinantes del torneo.

Sin embargo, su rendimiento fue irregular, alternando partidos espectaculares con otros más discretos, reflejo de una etapa ya más madura de su carrera. A pesar de su impacto dentro del campo, su salida en 2012 estuvo marcada por problemas económicos y disputas contractuales con el club. Ronaldinho reclamó salarios impagos y logró rescindir su contrato, poniendo fin a una etapa breve pero intensa.

El Flamengo, y su afición, lo vigilaban fuera de los terrenos de juego

Pero una de las cosas curiosas que dejó el brasileño en su etapa por el Mengão, fue una cláusula estipulada en su contrato. Si el futbolista salía de fiesta, el club se enteraba, por una vía u otra. "Empezaba a apuntar maneras en cuanto a fiesta y el Flamengo decidió poner límites", recuerda Mayca Jiménez en el programa 'Show me the Money' de DAZN España.

"En el contrato, decidieron poner una cláusula para limitar sus salidas. Llegaron a tal punto que pusieron un teléfono para que los aficionados pudieran avisar al club cuando Ronaldinho salía de fiesta", explica, recordando la etapa del 'fenómeno' en Brasil.

En ese momento, en 2011, Flamengo vivía la etapa más sólida del club. Regresó al fútbol brasileño con muchísima atención de la prensa y la afición y tuvo un debut con impacto inmediato, dejando un alto rendimiento inicial.

"El teléfono, colapsó. Las líneas colapsaron porque no paraban de sonar con gente avisando de que allí estaba Ronaldinho. No funcionó, para nada, siguió saliendo de fiesta, pero lo que sí que hubo fueron problemas de disciplina. Multas. Una relación que no fue del todo idílica".

Durante su etapa en el Barça, su talento en el campo era indiscutible, siendo clave en la conquista de títulos importantes, como una Champions, dos ligas o dos Supercopas, y en la transformación del estilo de juego del equipo. Sin embargo, también salía de fiesta con frecuencia, algo que generó comentarios en la prensa y dentro del entorno del club.

Un rendimiento irregular

Con el paso del tiempo, especialmente a partir de 2007, su rendimiento empezó a ser más irregular, en parte por lesiones y en parte por una menor continuidad en su disciplina diaria. Esto llevó al club a plantearse un cambio de ciclo, y finalmente fue traspasado al AC Milan en 2008.

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Messi y Ronaldinho, durante un partido en el Barça
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"Si tu sigues a tu nivel, haces lo que debes, y sales algún día de fiesta, pues tampoco tienes que estar encerrado. El problema me parece cuando no das tu nivel, cuando hay carencias y estás cansado, ahí sí que te diría: 'Para un poco'", dice Ainhoa Pérez en DAZN.

Aun así, su etapa en el fútbol brasileño sigue siendo recordada como brillantes, aunque la del Barça fue una de las más espectaculares en la historia reciente del fútbol.

Fuente original: www.sport.es →