La pelea por la quinta plaza adicional de acceso a la próxima edición de la Champions League tiene novedades. Frescas, porque lo cambió todo la eliminación del Bayern de Múnich a manos del PSG de Luis Enrique. Y buenas, porque LaLiga tiene al tocar un renglón más en la Liga de Campeones.
El resultado no solo deja fuera a uno de los principales representantes alemanes en Europa, sino que sitúa a la competición española en una posición claramente favorable en su pulso con la Bundesliga por ese cupo extra. España se mantiene en la segunda posición del coeficiente UEFA con 21.781 puntos, por delante de Alemania, que queda con 21.357.
Inglaterra, ya inalcanzable en el primer puesto, tiene asegurada una de las plazas adicionales, por lo que la disputa real se centra en ese segundo billete que se asigna en función del rendimiento europeo de esta temporada. Antes del enfrentamiento en Múnich, el escenario era mucho más incierto.
La eliminación del Atlético de Madrid había dejado al Rayo Vallecano como único representante español aún en competición continental, mientras que Alemania conservaba al propio Bayern en la Champions y al Friburgo en la Europa League. En ese contexto, el avance del conjunto bávaro podía haber inclinado la balanza hacia la Bundesliga, especialmente por la mayor puntuación que otorga la máxima competición europea.
Sin embargo, la derrota del Bayern cambia por completo el panorama. Con los alemanes ya fuera de la Champions, la resolución de la batalla queda reducida a un cara a cara entre el Rayo Vallecano y el Friburgo. Los madrileños afrontan su eliminatoria de Conference League con ventaja tras el 1-0 logrado en la ida ante el Estrasburgo, mientras que el conjunto germano está obligado a remontar el 2-1 encajado frente al Braga en la Europa League.
A partir de aquí, las combinaciones son claras. El escenario más favorable para España pasa por la eliminación del Friburgo. Si el equipo alemán no logra superar su cruce, LaLiga aseguraría matemáticamente la quinta plaza sin necesidad de depender de otros resultados. Es, de hecho, la vía más directa para cerrar el debate.
En cambio, el peor supuesto para los intereses españoles sería una eliminación del Rayo acompañada de una remontada del Friburgo. En ese caso, el conjunto alemán aún tendría margen para recortar distancias en el coeficiente, especialmente si prolonga su recorrido hasta la final de la Europa League e incluso la conquista.
También entraría en juego la forma en que se produjeran esos resultados, ya que empates con clasificación incluida -por ejemplo, en tandas de penaltis- también suman, aunque en menor medida. Incluso el empate del Bayern en su duelo ante el PSG, ya con la eliminatoria resuelta, añade un pequeño matiz a la ecuación al aportar puntos al coeficiente alemán.