Es indiscutible el impacto que ha tenido el fichaje de Luis Enrique en el París Saint-Germain. Cuando el asturiano llegó a la capital francesa, pocos se esperaban lo que podía llegar a conseguir. Este miércoles, el técnico ha llevado al club de Nasser Al-Khelaifi a su segunda final de la Champions League consecutiva. El sueño catarí puede volver a hacerse realidad, dos años seguidos. Y todo por seguir los consejos y la filosofía del español: rehuir de los cracks absolutos en el vestuario y apostar por el juego y el balón.
Con todo esto, Luis Enrique puede conseguir en el Puskas Arena de Budapest el próximo 30 de junio su tercera Champions. Podría ser su tercer título tras el conseguido el año pasado con el club parisino y en el 2015 con el FC Barcelona liderando un equipo histórico con la MSN (Leo Messi, Luis Suárez y Neymar). Esta vez, en cambio, no podría conquistar el triplete, ya que su equipo cayó el pasado mes de enero ante el Paris FC en deciseisavos de final de la Copa de Francia.
En Múnich, donde ganó la 'Orejona' en 2025, la afición del PSG celebró otro pase a la final de la Champions. El PSG empató ante el Bayern, pero gracias a la victoria en la ida en el Parque de los Príncipes, logró el billete. Luis Enrique celebraba por todo lo alto. Y no es para menos.
'Lucho' es desde hace tiempo uno de los entrenadores más respetados del panorama internacional. Salido del Barça Atlètic, entrenó en la Roma y el Celta antes de volver al Camp Nou. Tras alcanzar la gloria allí, decidió cumplir un sueño y convertirse en seleccionador de la selección española, a la que llevó al Mundial de Qatar 2022.
En París, su desafío era mayúsculo. El PSG llevaba años persiguiendo la Champions como obsesión institucional, pero sin lograr consolidar un proyecto sólido. En Francia construyó un equipo reconocible, solidario y menos dependiente de individualidades y conquistó el país, y el continente.
Ahora queda el último paso, el que siempre es más difícil. Ganar una tercera Champions lo situaría en una dimensión histórica, junto a los técnicos más laureados de la competición. Igualaría a nombres como Zinedine Zidane, Bob Paisley y Pep Guardiola, y se quedaría a dos títulos de Carlo Ancelotti, el que más ha ganado.
Lo que sí está claro es que, sea él o su contrincante en la final, Mikel Arteta al mando del Arsenal, la final tendrá acento español. Será la primera final de la historia de la competición con dos entrenadores españoles en cada uno de los banquillos. Una final llamada a marcar una nueva página en la historia de la Liga de Campeones.