Diego Aguirre, cuenta con el apoyo total de los dirigentes aurinegros, quienes en la última reunión de directiva le otorgaron un voto de confianza y confirmaron su presencia al frente del plantel principal en el segundo semestre de la temporada.
Se estima, principalmente de parte del presidente Ignacio Ruglio, que se trata del entrenador ideal para afrontar la crisis deportiva por lo que atraviesa el equipo en esta primera parte del año realmente para el olvido. La eliminación de la competencia internacional fue un duro golpe.
Peñarol, hasta el presente disputó 25 partidos de carácter oficial. Con un saldo de 10 triunfos, 7 empates y 8 derrotas. Convirtió 35 goles y recibió 26 en propia valla. Obtuvo 37 puntos de 75 posibles, con una magra efectividad de 49%. En algo “maquillan” el pésimo semestre deportivo, la conquista de la Supercopa uruguaya (venció por penales a Nacional) y el triunfo clásico obtenido en el Gran Parque Central.
Por su parte, Diego Aguirre, se siente con fuerza y convencido de lograr revertir la actual crisis futbolística que a su entender desembocará en la reconquista del Campeonato Uruguayo. Mantiene contactos permanentes con el presidente y el próximo lunes será recibido en la sede social por el Consejo Directivo. Presentará el plan de trabajo diseñado para la pretemporada que se cumplirá en el receso mundialista y la lista de refuerzos que piensa necesarios contratar para reforzar el plantel. Todo hace indicar, que llegarán entre tres y cuatro futbolistas de primer nivel.
En otro orden de cosas, Nahuel Herrera parece tener inmediato futuro deportivo en Europa. Benfica de Portugal, Napoli de Italia y Atlético de Madrid de España, son los clubes interesados en adquirir su ficha. El zaguero en franca recuperación de la operación del hombro no jugaría más en Peñarol. La transferencia se concretaría en el mercado de pases de verano del Viejo Continente.