José Luis Martínez-Almeida ha salido en defensa de la controvertida recalificación de los terrenos del conjunto blanco en Valdebebas. El alcalde de Madrid ha rechazado que la operación deba analizarse exclusivamente desde la perspectiva del beneficio económico que obtendrá el club blanco y ha puesto el foco en lo que generará el proyecto para Madrid. "No es una cuestión de lo que gana el Real Madrid, esto es una cuestión de lo que gana la ciudad", ha asegurado.
La modificación urbanística afecta a 448.000 metros cuadrados de terrenos propiedad del Real Madrid en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. El cambio permitirá pasar de un suelo destinado fundamentalmente a uso deportivo a uno con nuevos usos terciarios, entre ellos oficinas, hoteles, comercio, equipamientos sanitarios y educativos privados. La edificabilidad también aumentará en 172.550 metros cuadrados, hasta alcanzar los 532.550. El proyecto todavía debe completar su tramitación urbanística antes de recibir la aprobación definitiva.
"Lo que parece razonable es que en esos terrenos pueda haber un uso que sea productivo, no solo para el Real Madrid, sino también para la ciudad", ha explicado el alcalde.
Uno de sus argumentos principales es el retorno para los vecinos. El Ayuntamiento sostiene que la operación permitirá incorporar suelo para dotaciones municipales y zonas verdes que actualmente no existen en esos terrenos. El regidor ha defendido que esos nuevos espacios podrán ser disfrutados por los residentes de Valdebebas y ha insistido en que el proyecto no debe medirse únicamente por la revalorización de los activos inmobiliarios del Real Madrid.
La operación, sin embargo, ha provocado críticas de la oposición madrileña. Más Madrid y el PSOE han cuestionado el interés general de la modificación y han llegado a calificarla de "pelotazo" y de ejemplo de "urbanismo a la carta". El motivo de la controversia está, precisamente, en la revalorización que experimentarán unos terrenos que pasarán de tener un uso deportivo a admitir actividades mucho más rentables.
Almeida ha decidido responder poniendo la balanza en el otro lado: admite que el Real Madrid se beneficiará de la modificación, pero sostiene que ese no puede ser el único criterio para valorar la operación. El Ayuntamiento defiende que Madrid también obtendrá nuevas zonas verdes, suelo para equipamientos y un importante polo de actividad económica.