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El Barça estudia enviar una queja formal a la UEFA por el arbitraje de Kovács ante el Atlético de Madrid

Sigue el cabreo en el FC Barcelona. El enfado por el arbitraje de Istvás Kovács en el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League contra el Atlético de Madrid es monumental. Lo expresaron los jugadores y Hansi Flick sobre el terreno de juego y más tarde tanto en la zona mixta como en la sala de prensa.

No entienden en el Barça como el colegiado rumano no señaló penalti por manos de Marc Pubill en el minuto 54. La jugada ha dado la vuelta al mundo. Juan Musso puso el balón en juego sacando de portería y el defensa catalán paró la pelota con la mano en el interior de su área para iniciar él la jugada. No se había enterado que el balón ya estaba en juego. Por extraña que sea la jugada, el penalti es claro y en el club azulgrana no entienden que el árbitro de VAR no avisase a Kovács para que revisase la acción ante el monitor, algo que sí hizo en la primera parte para corregir una tarjeta a Cubarsí, convirtiendo la amarilla enseñada al central del Barça por el rumano en roja, una acción que fue determinante en el partido.

En el Barça, tampoco entienden como Koke no fue expulsado. El capitán del Atlético de Madrid, que había visto una amarilla en el minuto 31 por una clara falta sobre Dani Olmo, cometió mientras estuvo en el campo hasta tres faltas más merecedoras de tarjeta. Una muy clara sobre el propio Olmo en el minuto 8, otra también clara por una patada a Lamine Yamal en el minuto 39 y otra todavía más clara sobre Lamine ya en la segunda parte. El riesgo era tal que el propio Simeone lo vio y sustituyó a su capitán.

En el Barça andan con la mosca tras la oreja por este arbitraje y por otros sufridos en Europa en las últimas temporadas. Recuerdan la falta sobre Gerard Martín ante el Inter de Milán que provocó la eliminación en semifinales la temporada pasada o la expulsión de Araujo ante el PSG hace dos temporadas. Casualmente, el árbitro de aquel encuentro era el rumano Kovács.

Por todo ello, en el Barça no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados esta vez y en las próximas horas se decidirá si se envía una queja formal a la UEFA y los términos en los que se envía, sabiendo que en ningún caso se rearbitran los partidos, pero en el club azulgrana sí quieren recibir explicaciones, especialmente, sobre la jugada protagonizada por Juan Musso y Marc Pubill. Saben que el reglamento es claro en este aspecto y que la jugada, por muy tonta que sea, no admite dudas.

El Barça ya envió esta temporada una queja formal, en este caso a la Federación Española, por el arbitraje del partido de ida de semifinales de la Copa del Rey. Casualmente, el rival también era el Atlético de Madrid. En aquella ocasión, Martínez Munuera tardó siete minutos en anular un gol a Pau Cubarsí porque falló el sistema que debe validar o no el fuera de juego en el VAR. Aquel partido acabó con un resultado de 4-0 favorable a los 'colchoneros'. En la vuelta, el Barça ganó por 3-0, quedándose a un gol de forzar la prórroga.

Fuente original: www.sport.es →