Después de siete enfrentamientos en los últimos años, el Real Madrid–Manchester City es ya un clásico del fútbol europeo moderno. No por ello está exento de alicientes, como se vio en el último duelo, aún en la fase liga, que se saldó con victoria para los de Guardiola. El técnico catalán le puso entonces la primera palada de tierra a Xabi Alonso. En el cruce de octavos, uno de los nombres propios será el de Rodri Hernández (Madrid, 1996), aunque por motivos distintos a los que marcaron la repesca del curso pasado.
Lenta recuperación, pero ya sin molestias
City y Madrid se vieron las caras en los ‘playoffs’ de una edición en la que el Real Madrid de Carlo Ancelotti terminaría derrapando ante el Arsenal. Por el camino dejó al equipo inglés, que firmó su peor actuación desde que Guardiola aterrizó en la Premier. En el Etihad se desplegó un tifo recordando el Balón de Oro de Rodri, con un dardo al derrotado Vinicius. El mensaje era: “Stop crying your heart out” (“Deja de llorar tanto”), en referencia a una canción de Oasis.
Rodri vio aquella eliminatoria desde la grada, tras sufrir una lesión de gravedad. El 22 de septiembre de 2024, en un partido contra el Arsenal, sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha que le obligó a pasar por quirófano. Regresó en mayo de 2025 a una convocatoria, ante el Bournemouth, frente al que tuvo algunos minutos. Sin embargo, las molestias le persiguieron al inicio de la actual temporada. “Si Rodri estuviera bien lo alinearía casi cada día, pero es la situación en la que está”, decía Guardiola en octubre.
En las últimas semanas, el pivote —fundamental en la Champions de 2023 que cambió la historia del conjunto citizen— ha vuelto a mostrar un buen rendimiento. Aún no está al nivel que le hizo merecedor del Balón de Oro y tampoco es posible anticipar si, camino de los 30, será capaz de recuperar el pico que le convirtió en el mejor timonel del mundo. Con todo, el nombre de Rodri sigue en la lista de deseos de Florentino Pérez para la próxima temporada: el elegido para ser el arquitecto que tanto demanda el madridismo.
Una operación de 50 millones
Justo el día en que se conocía que City y Real Madrid volverán a cruzarse, la vinculación del futuro de Rodri con el Bernabéu regresó a la actualidad. El internacional español tiene contrato hasta 2027, pero el conjunto blanco confía en poder sacarlo por una cantidad cercana a los 50 millones, según adelantó Ramón Álvarez de Mon. La cifra estaría por debajo de su actual tasación de mercado, cifrada en 75 millones según Transfermarkt, aunque llegó a alcanzar un pico de 130 millones tras ganar el Balón de Oro.
A Florentino siempre le ha gustado el exjugador del Atlético, entre otras razones, por su perfil: un futbolista que nunca descuidó su formación y que huye de las estridencias. Incluso tras la confrontación derivada del Balón de Oro al que el Madrid plantó como institución. Entonces su pulso era contra France Football, organizador del galardón, y contra la UEFA, que también participa en él.
La necesidad y el encaje de Rodri en el conjunto blanco en esta hipotética operación tienen, no obstante, un ‘pero’: el riesgo de recaída. La idea del Madrid es evaluar su estado físico hasta la cita mundialista, ante las dudas que puede generar un fichaje de riesgo tras la grave lesión sufrida en el ligamento cruzado anterior (LCA), estructura clave de la rodilla que conecta el fémur con la tibia y evita el desplazamiento excesivo de esta última.
Según Ángel Villanueva, fisioterapeuta experto en lesiones deportivas, la combinación de la rotura con afectación meniscal incrementa el riesgo de recaída en torno a un 20% en los primeros años. Por ello, el Madrid–City será también una buena prueba de fuego para que el interés pueda traducirse en una propuesta concreta.